Buscador

Loading

Partido Comunista de México

Partido Comunista de México

El Comunista

 

Síguenos en twitter

 

Síguenos en facebook

 

Que lindas son las obreras...

 

...como las estrellas

Nuestros Articulos

Powered by ArtTree

La subordinación de la educación chilena a la lógica del mercado fue instaurada desde la dictadura de Pinochet.

Atención, abrir en una nueva ventana. ImprimirE-mail

La lucha estudiantil en Chile

Por Héctor Maravillo.

 

 

 

Durante los últimos meses, en Chile se ha desarrollado un movimiento estudiantil que pone en tela de juicio el modelo mercantilizado de la educación; y que ha logrado movilizar a estudiantes de colegios secundarios, universidades públicas y privadas, Centros de Formación Técnica e Institutos Profesionales, y amplios sectores de la sociedad. Pero lo más importante de esta lucha estudiantil, no es el apoyo conseguido de la mayoría de los estudiantes de todos los niveles; sino el poder aglutinar consigo a trabajadores, profesores, personas descontentas; y ligar las demandas estudiantiles con otras problemáticas sociales, para dar una lucha en conjunto y frontal contra el sistema económico imperante.


La subordinación de la educación chilena a la lógica del mercado fue instaurada desde la dictadura de Pinochet, por medio del desfinanciamiento a las universidades públicas y la municipalización de los colegios secundarios. Fue el actual presidente de Chile, Sebastián Piñera, quien en los ochentas propuso convertir la educación en una mercancía, (en sus palabras, un “bien de consumo”); por lo que el Estado ya no debería garantizar la educación, sino simplemente regular un ‘“sistema de préstamos”, para que todos los estudiantes tuvieran igualdad de oportunidades: ¡A la hora de obtener préstamos para pagarse la escuela! Esta propuesta fue retomada en la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza, publicada el último día de la dictadura (y que rigió hasta el 2009). Además de los préstamos, la LOCE permitía un sistema discriminatorio de ingreso, negaba la participación de estudiantes y profesores en la toma de decisiones de las escuelas y obligaba a las universidades públicas a autofinanciarse. Sin embargo las cosas no cambiaron al término de la dictadura; durante la Concertación en los 90’s, las políticas económicas neoliberales no sólo no cambiaron, sino que se agudizaron.

 


Las escuelas se transformaron en empresas, reguladas por los vaivenes del mercado, con la única función de llenar las bolsas de los burgueses chilenos. Un ejemplo de ello son las Becas con Aval del Estado, por las cuales los estudiantes contraen préstamos para pagar la universidad, con un 6% de intereses como mínimo, por lo que en promedio al terminar la escuela, tiene una deuda de 30,000 dólares. Estas contradicciones de la educación chilena, estallaron en movimientos estudiantiles de gran envergadura: La ‘revolución de los pingüinos’ en 2006 y las movilizaciones de 2008; que consiguieron la derogación de la LOCE y la aparición de una nueva Ley Orgánica de Enseñanza en 2009, sin embargo ésta no atacó la cuestión de fondo: la privatización de la educación.

 


Entre abril y mayo de 2011, despierta de nuevo el descontento estudiantil, con movilizaciones locales, contagiando rápidamente a todas las escuelas de Chile. Los estudiantes recurrieron a paros, huelgas de hambre, tomas de escuelas y marchas, de las cuales resaltan las marchas junio y agosto, que contaron con la participación de más 100 mil personas. Frente a las demandas y movilizaciones estudiantiles, el Estado optó por la represión, a través de los carabineros, antigua policía militarizada pinochetista. Sin embargo, los compañeros universitarios y secundarios chilenos han resistido todos estos meses, y no sólo eso, sino que también han logrado condensar sus propuestas y atraer a otros sectores sociales, a favor de una educación pública y gratuita, que no sea tratado como mercancía, sino como lo que debería de ser: una herramienta para el mejoramiento de las condiciones del pueblo chileno.