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Las tareas de la LJC en el trabajo universitario.

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El trabajo del PCM y la LJC dentro de la Universidad es dar en cualquier momento la lucha ideológica y política.

Camaradas del Partido de la zona metropolitana, el motivo de este documento es hacer una contribución al trabajo que desarrollan varias células de nuestro Partido dentro de las Universidades. Esperamos que al finalizar ésta conferencia nuestro colectivo partidario haya tomado decisiones que contribuyan al mejoramiento del trabajo que se desarrolla dentro de la Universidad.

Para comenzar, es necesario hacer un breve análisis de los últimos

sucesos que han ocurrido en nuestro país, los cuales nos obligan a tomar una posición ya que ponen a debate cuestiones donde los comunistas no podemos quedar sin decir una palabra, posteriormente señalar algunos lineamientos base para el trabajo dentro de la Universidad en las actuales condiciones, resaltando así la significación que tiene para nuestro Partido y la LJC el desarrollar el trabajo entre toda la comunidad universitaria, a saber, trabajadores, profesorado y estudiantes. Por último señalar cuales son las tareas que tiene que desarrollar nuestra organización en el trabajo universitario y como la LJC se inserta en este.

 

Previamente y de manera muy sintética, sabemos que en el periodo actual se vive una profunda crisis económica, la cual ha provocado que buena parte del pueblo mexicano tenga un desprecio total hacia los Partidos del capital, de esta manera el panorama en cuestión nos presenta la posibilidad de ver con mayor claridad cuales son las posiciones que se presentan en la actual lucha de clases, así como también el comportamiento de las diferentes fuerzas políticas, tanto las que representan al capital, cómo también las fuerzas populares y de izquierda. Apuntado esto, comencemos:

I.- La marcha por la paz y el movimiento pequeñoburgués.

Desde hace poco más de un mes, en nuestro país se ha generado un movimiento que se cobija bajo las consignas de: ¡No más sangre!, ¡Alto a la guerra de Calderón!, etc. De esta forma las personas que lo integran se han autonombrado como un movimiento ciudadano, el cual se encuentra alarmado por el actual clima de violencia que el Estado mexicano ha provocado por el enfrentamiento con los carteles del narcotráfico en nuestro país. No faltaba más, pues los grandes medios de comunicación: televisión, radio, prensa escrita y medios electrónicos han inflado hasta el hartazgo la imagen de un personaje que por determinadas circunstancias quedó a la cabeza de este movimiento. Fue cuestión de días para que organizaciones de derechos humanos, colectivos, organizaciones políticas, sindicatos e individuos se sumaran a la protesta; poco a poco fueron sumándose personajes amantes de los reflectores, uno que otro político, y cualquier otro movimiento que necesitara un respiro para no quedar a la deriva, incluso algunos se sintieron tan emocionados que pensaron estar en la antesala de la caída del presidente espurio pues los votos virtuales en el twitter y Facebook se dispararon, sin embargo estas personas se quedaron con la añoranza de aquel día, pues una vez pasado el éxtasis que acarreaba esta movilización las cosas volvieron apaciguarse, ya que ahora tocaba el turno a los merolicos de todos los partidos del capital. Uno tras otro afirmaba que el reclamo de la ciudadanía era algo que tenía que ser escuchado, por tanto era necesario aprobar la Reforma Política, la cual se presumía daría la oportunidad de que cualquier persona podría impulsar una candidatura independiente. Finalmente esta reforma no se aprobó, no obstante sigue siendo una carta que en cualquier momento puede ser utilizada para reconfigurar el sistema electoral mexicano.

En este momento el movimiento encabezado por Sicilia es la viva representación de la turbulencia por la que atraviesan las capas de la pequeña burguesía, las cuales reaccionan al verse agredidas por la violencia desatada por la disputa del mercado entre los carteles del narcotráfico. Es claro para nosotros que este movimiento le sirve al sistema para causar confusión en las masas populares, pues se utilizan términos ambiguos como el de “ciudadanía” que lo único que provocan es el desconcierto. Se puede ver que el movimiento es heterogéneo con una dirección pequeño burguesa, la cual se a jactado de ser la viva representación de toda la sociedad, pues pone en un mismo plano los intereses de las distintas clases ante un fenómeno cómo lo es la violencia generada por el control de los mercados del narcotráfico. Señalado esto podemos ver cómo dentro del movimiento se expresan diferentes posicionamientos acerca del Ejército, por un lado la exigencia de que éste regrese a sus cuarteles inmediatamente, por otro la petición de que permanezca en las ciudades por considerarse que sólo así se tiene mayor seguridad.

Ahora mismo muchas de las personas que se sumaron a las protestas se sienten inconformes al ver que las exigencias del movimiento son tibias y no suben de tono. Habrá que recordarles que los pequeñoburgueses son timoratos, y por tanto sólo abogarán por sus intereses que se disfrazan de ser los de toda la sociedad, considerando así su propia “seguridad”, el uso moderado y racional de la policía y el “bienestar social” que solo sería posible con la paz idealizada por ellos.

Este tema no lo dejamos a la deriva y descontextualizado de lo que nos convoca a esta conferencia, sino que volveremos a el posteriormente.


II.- Nuestro trabajo en la Universidad se inserta en la disputa ideológica.

Para comenzar, la Universidad no se encuentra separada del conjunto de la sociedad desarrollando actividades con plena independencia, pensar esto sería un total error. Por tal motivo hay que poner en claro que la Universidad es parte importante para la propagación y cultivación de la ideología burguesa, de manera que es parte de la superestructura de la sociedad, y por tanto esta llamada a perpetuar las actuales condiciones de división social y clasista del trabajo que existen en el capitalismo.

Ahora bien, nuestro trabajo dentro de la Universidad esta llamado a dar una férrea disputa ideológica, de tal forma que pongamos a la orden del día los planteamientos de nuestro Partido a trabajadores, estudiantes y académicos, abriéndonos paso entre toda la variedad de organizaciones que se encuentra en la Universidad. Nadie dijo que el camino es fácil, y menos cuando existen costumbres y prácticas de organizaciones que entorpecen el trabajo. El Partido y la LJC tienen la tarea de destacar cómo una fuerza política seria dentro de la Universidad, teniendo en cuenta que nuestras acciones dentro de ésta hablan de la política que emprenden nuestras organizaciones, y por tanto nos representan a nivel nacional.

La política que lleva acabo el PCM y la LJC dentro de la Universidad debe consistir en atar diferentes cabos, de manera que estudiantes, trabajadores y profesorado vean en el Partido una perspectiva de cambio. Nuestra organizaciones tienen que enfrentarse a los diferentes posicionamientos que se tienen respecto a cuales son las tareas del movimiento en la las actuales circunstancias. Ejemplo de esto, es nuestra posición respecto al movimiento pequeñoburgués en boga y de cómo hemos de ejercer la crítica a todas las organizaciones que se subordinan a un movimiento con claros objetivos reformistas y que siguen dando paso a fortalecimiento del capital. El PCM y la LJC tienen la tarea de atacar con toda sus fuerzas estás posiciones que favorecen al enemigo y ponen en desventaja al proletariado y a todos los oprimidos en nuestro país. La tarea de nuestras organizaciones no es nada sencilla, pues el trabajo que emprendemos esta orientado en cambiar la actual correlación de fuerzas en nuestro país, y para esto no nos está permitido descansar un solo instante.

En este momento, no debemos bajar la guardia con respecto a los movimientos y conciencia pequeño burguesa que se gesta con mayor visibilidad en nuestro país, pues este fenómeno no surge como algo inoportuno, sino que es la aparición de la pequeña burguesía en el escenario actual de la lucha de clases a una escala internacional. Con todo esto veamos como Partidos Comunistas y sus organizaciones juveniles cómo el PCPE, los CJC, el KKE y la KNE se enfrentan a movimientos que llaman a los trabajadores a abandonar los sindicatos, a separarse totalmente de sus direcciones de vanguardia, para así unirse a movimientos cómo “los indignados” los cuales atentan al organización decidida de la clase obrera.

Camaradas, en las actuales condiciones de desconcierto para la clase obrera el PCM y la LJC deben cerrar filas, avanzando como un solo hombre por nuestra propia cuenta, buscando las piezas que son necesarias para la conformación de un movimiento obrero y clasista que muestre el puño de los trabajadores al levantarse en contra del yugo del capital y sus monopolios. Nuestro trabajo en la Universidad deben tener la mira bien puesta a cuales son nuestros objetivos:

  • Derrotar las posiciones pequeñoburguesas que son perjudiciales para la clase obrera en estos momentos de ofensiva del capital.
  • Ganar posición en cualquier lugar que sea posible: Sindicatos, Facultades, etc.
  • Abrir más espacios de discusión donde se muestre claridad ideológica y defensa férrea del marxismo-leninismo, colocándonos a la delantera de la discusión.
  • Ganar militantes y adeptos a la lucha por el socialismo.

Camaradas estas son las tareas que debemos emprender, para dar seguimiento se ha elegido una comisión que coordinará el trabajo de nuestras organizaciones dentro de las Universidades. Esta comisión se compromete a dar continuidad al trabajo político dentro de las mismas.

Por el Consejo Central de la LJC, Omar Cota.