22 | 07 | 2018

Estimadas organizaciones miembro de la FMJD,
Estimados camaradas del Partido Comunsita de Cuba,
Organismos estudiantiles y de masas de Cuba que nos acompañan,
Estimados camaradas de la UJC que alojan esta XIX Asamblea General,

Saludos.




En esta primera invertención la FJC ha decidido no hablar de la difícil situación por la que atraviesa México, por el momento deseamos expresar algunos planteamientos importantes que consideramos deben ser discutidos por la presente Asamblea General para la definición de una plataforma política base que ayude al fortalecimiento de la FMJD.

Camaradas, se cumplen ya 70 años de la construcción de la Federación Mundial de la Juventud Democrática; y al igual que aquel Noviembre de 1945, nuevamente somos millones de jóvenes en todo el mundo los que nos comprometemos a luchar contra el imperialismo, el fascismo y la guerra.

Camaradas, cada día se confirma la tendencia a una conflicto militar generalizado entre los países capitalistas y sus alianzas imperialistas. El aumento de las tensiones en Medio Oriente, África, el Este de Europa y el Pacífico; así como los sucesos recientes en Libia, Siria y Ucrania, dan muestra de eso. La guerra imperialista amenaza con sumir a todos los pueblos del mundo, y principalmente a su juventud, a una lucha fratricida, únicamente en interés de los monopolios.

La contrarrevolución en la Unión Soviética y Europa del Este, acabó con un baluarte de la paz como lo eran los países del campo socialista. A partir de ese momento se ha configurado una nueva correlación de fuerzas entre los países capitalistas y un reacomodo en las posiciones de la pirámide imperialista. Nuevas potencias emergen, debido a la ley del desarrollo desigual; se consolidan y reorganizan los polos imperialistas a través de alianzas y uniones imperialistas; y se agudiza la competencia por una nueva repartición del mundo.

 

En la fase imperialista en la que vivimos, el eje de todo su desarrollo se encuentra en la competencia entre los monopolios por el reparto de las materias primas, las rutas del transporte de mercancías, el acceso a los mercados y la posibilidad de exportar capital; en otras palabras asegurar un mayor margen de ganancia. El famoso “mundo multipolar” no es otra cosa que el mundo de los enfrentamientos interimperialistas duros por esta repartición, que se desarrolla con medios económicos, diplomáticos, políticos, y que continúa con medios militares.

A este escenario debe agregarse la crisis económica en la que se sumió el mundo a partir el 2008. Inicialmente apareció como una crisis financiera e inmobiliaria en los Estados Unidos, pero que pronto se expandió a todo el mundo, y de la cual aún no hemos podido salir, por el contrario existen elementos que pronostican una siguiente fase de profundización de la misma, incluso que ahora se observan en otros centros imperialistas como los llamados BRICS.La crisis vino a demostrar la imposibilidad de una gestión capitalista que solucione los problemas de la clase obrera y demás estratos populares. Los intentos de un desarrollo capitalista basado en una política fiscal expansiva y el fortalecimiento del mercado interno, han mostrado sus límites ante la crisis, obligados a imponer las medidas antipopulares que decían combatir o sucumbir electoralmente ante la “oleada de derecha”. Los monopolios busca engañar a los pueblos y a la juventud, financiando nuevamente las salidas fascistas o socialdemócratas de la crisis.

La amenaza real de la guerra se cimenta en la crisis económica y la competencia intermonopolista. La única certeza que podemos tener para cumplir nuestra tarea es explicar a la juventud que la guerra imperialista y la crisis capitalista van de la mano.

La crisis económica también ha sumido a grandes capas de la población, y fundamentalmente a la juventud, en el paro forzoso y la emigración. Las condiciones de trabajo para la juventud se vuelven exigua con el predominio de la subcontratación, los bajos salarios, la pérdida de derechos labores, etc. El capital introduce también sus garras en el sector educativo, deportivo y cultural donde la juventud se ve altamente restringida.

Queremos señalar que la lucha de la juventud, de la clase obrera y de las demás capas populares contra el imperialismo debe ser entendida como una lucha por el derrocamiento del predominio del capital. No debemos dividir artificialmente la lucha antiimperialista, es decir la lucha contra las organizaciones y los planes imperialistas, de la lucha anticapitalista, la lucha por el derrocamiento de las relaciones capitalistas de producción, del capitalismo que está en su fase superior y última, la fase imperialista son una misma.

¡Que viva la Federación Mundial de la Juventud Democrática!
¡Que viva el internacionalismo proletario!

Muchas gracias.

Federación de Jóvenes Comunistas.

Noviembre 2015.

Partido Comunista de Mexico

El Comunista