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Entre la miseria y las aspiraciones presidenciales

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Por Omar Cota

Los acomodos en la política burguesa


Terminadas las forzadas elecciones, la prensa mexicana ha dado seguimiento a los procesos internos de los partidos políticos que firmaron el Pacto por México (PAN, PRD, PRI), mismos que están en vías de sustituir sus actuales dirigencias nacionales.


En medio de empujones de los dos aspirantes a la dirigencia del PAN, de simulados ejercicios autocríticos en la dirección del PRD y finalmente, de las muestras de apoyo protocolarias de los distintos organismos del PRI, es como las principales fuerzas políticas se alistan según sus mismas declaraciones rumbo a la elección presidencial del 2018.

 

 

Aún restan 40 meses y 19 días para que Enrique Peña Nieto concluya su mandato, los distintos actores de la política burguesa se preparan para tomar posesión en los distintos órganos de gobierno asaltados en una de las jornadas electorales más violentas que ha vivido el país. Sin importarles las muestras de repudio que se acumulan día con día ante la falsa democracia que se sostiene a sangre y fuego con la detención y asesinato político de militantes, luchadores sociales y reporteros los ejecutantes de las medidas anti-populares poco les importa, pues como lo señalé antes las altas cúpulas de los partidos electorales se comienzan a empecinar por el próximo circo electoral del 2018.

 

Desde la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa en septiembre de 2014, la administración de Peña Nieto y del gobierno mexicano en su conjunto se encuentra en una crisis política y de legitimidad que ha derivado por un lado, en una reducción importante de su capacidad política para resolver los conflictos por medio del diálogo, y por otro, un rápido aumento de la política de terror en contra de las organizaciones, movimientos y demás expresiones populares que se oponen a las reformas. Cabe señalar que la política del terror no es exclusiva del ejecutivo federal, sino en general del Estado mexicano, prueba de ello son gobernadores como Javier Duarte, Gabino Cué y Moreno Valle que han llegado a niveles que los colocan como enemigos acérrimos del proletariado y demás sectores agraviados.

 

A casi cuatro meses de que concluya el 2015, la importante agenda de movilizaciones que tiene el magisterio a nivel nacional, se suman las movilizaciones en contra del desmantelamiento del IMSS, ISSTE, PEMEX, CFE y demás sectores que han comenzado agregarse a la lucha. Todos ellos junto a la gran indignación que ha detonado el caso Ayotzinapa nos coloca no solamente como una piedra en el zapato, sino como el preludio de la formación de un bloque que día con día le va teniendo claro que el enemigo no es solamente Peña Nieto, sino los monopolios que buscan a toda costa aplicar las reformas.

 

Más de la mitad de la población en México en pobreza.

Derivado de los estudios elaborados por el INEGI y el CONEVAL, el pasado 7 de agosto el Instituto de Estudios para la Transición Democrática (IETD) elaboró un documento titulado “Retrato de un país degenerado”, en el cual, se hacen duras aseveraciones que ponen en tela de juicio el profundo estancamiento en materia de ingresos per cápita de los mexicanos, ya que en la actualidad nos encontramos por abajo del promedio de ingresos previo al estallamiento de la crisis económica de 2009 e incluso debajo del ingreso corriente per cápita del año 1992[1] que era de $3, 322.00 pesos y que en 2014disminuyó a $3, 015.00 pesos (con precios de 2010).Además “En 1992 el 53.1% del total de la población tenía ingresos por debajo de la línea de bienestar; en el año 2014, seguía representando 53.2%. Literalmente, en diferentes estratos y con distintas intensidades, este es un país que no llega a la quincena.”

 

Otro dato que impacta duramente es el referente a los deprimentes salarios en México, donde“el 64% de los perceptores tuvo un ingreso igual o menor a dos salarios mínimos”, y al agudizar el estudio tenemos que: “la situación de los que ganan un salario mínimo, el 58% están en pobreza y el 12% en pobreza extrema. Y si tomamos a los que perciben dos salarios mínimos, el 42.3% está en pobreza moderada y 4% en pobreza extrema. Estamos hablando de dos millones de hogares, habitados por diez millones de personas: cerca de una quinta parte del total de pobres que ha cuantificado CONEVAL son pobres que trabajan, mexicanos que radican en el mundo de los bajísimos salarios, los menores a 140 pesos diarios”

 

Frente a esta situación los actuales gestores del capitalismo en nuestro país no emiten comentarios que denoten un interés por resolver o tan si quiera disminuir los efectos de los distintos grados en los que se mide la pobreza. Para los gobernantes de este país la miseria y pobreza son solo cifras a las cuales se les dedica un mínimo de atención en las campañas electorales, y para campañas la del 2018 resulta ser el objetivo próximo al que todas las fuerzas politico-electorales están empecinadas en llegar aún a costa de que el país y sus habitantes tengan que sucumbir.



[1] El estudio elaborado por el IETD toma en cuenta el año de 1992 por ser el año en el cual se comenzaron a elaborar los estudios de medición de la pobreza en nuestro país.