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El París de los obreros, con su Comuna, será eternamente ensalzado como heraldo glorioso de una nueva sociedad.

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A 140 años, la Comuna de París: un referente para los comunistas de todo el mundo.


Omar Cota integrante del Consejo Central de la LJC

Fue al amanecer del día 18 de marzo de 1871, cuando la clase obrera de París se levantó con el gritó unánime de ¡Viva la Comuna! Fue en ese preciso momento, cuando el Comité Central de la Comuna de París daba a conocer públicamente un comunicado, donde afirmaba:

“Los proletarios de París en medio de los fracasos y las traiciones de las clases dominantes, se han dado cuenta de que ha llegado la hora de salvar la situación tomando en sus manos la dirección de los asuntos públicos. Han comprendido que es su deber imperioso y su derecho indiscutible hacerse dueños de sus propios destinos, tomando el Poder”[1]


Declarado esto la Comuna de París demostraría ser la respuesta organizada de la clase obrera, de manera que vendría hacer la antítesis de la Asamblea Nacional, la cual representaba los intereses de los monárquicos (terratenientes y capas reaccionarias de la ciudad y el campo).

Ahora bien no se puede dejar de lado que en ese momento Francia se encontraba asediada por las tropas prusianas comandadas por Luis Bonaparte, las cuales tenían como único impedimento para avanzar sobre Francia la resistencia de París. Para los parisinos no había más que escoger entre dos opciones, la primera: bajar la guardia rindiendo sus armas ante las órdenes de Luis Bonaparte, o la segunda: seguir resistiendo, siendo así el único faro de luz símbolo de resistencia en toda Francia. Finalmente, los parisinos optaron por la resistencia, desplegando así una lucha no solamente contra la intervención prusiana, sino también una lucha que se planteaba por objetivo desaparecer las condiciones políticas y sociales que había engendrado el Segundo Imperio, y que Adolphe Thiers pretendía perpetuar con la instauración de un tercer Imperio.

Para sorpresa de la burguesía, la Comuna de París tomaría medidas nunca antes vistas, de manera que el Estado que habían tomando en sus manos lo echarían abajo constituyendo así una nueva forma de gobierno. Enumero aquí las medidas más importantes:

1. La Comuna no fue un organismo parlamentario, sino una corporación de trabajo, ejecutiva y legislativa al mismo tiempo.

2. Todos los cargos públicos que se desempeñaban, eran pagados con el salario promedio de un obrero.

3. Se eliminó el ejército permanente, sustituyéndolo por una Guardia Nacional, cuyo principal contingente lo conformaban obreros en armas.

4. Toda persona que desempeñara un cargo público, era elegido por sufragio universal y revocable en todo momento.

5. Todas las instituciones de enseñanza fueron abiertas gratuitamente al pueblo y libradas de toda influencia de la Iglesia.

Desde el inicio de la Comuna, la Asociación Internacional de los Trabajadores, de la cual eran miembros fundadores Karl Marx y Friedrich Engels, estuvo al pendiente de cada uno de los sucesos que iban desarrollándose. Marx puso especial atención y trazó así las primeras respuestas del marxismo respecto a que acciones debía emprender la clase obrera teniendo en sus manos la máquina estatal, la cuál a lo largo de la historia de la humanidad venía a cumplir el papel de aparato burocrático-militar que le servía a determinada clase en el poder, para sojuzgar a otra. Para Marx, la clase obrera no podía seguir reproduciendo el funcionamiento del Estado, así que era preciso extinguirlo, desapareciéndolo gradualmente.

Finalmente y después de 72 días de resistencia, el 28 de mayo de 1871 la Comuna de París fue aplastada brutalmente por la soldadesca dirigida por Thiers con el apoyo de la Asamblea Nacional. Con este suceso quedó demostrada la crueldad con que la burguesía atravesaba con balas y bayonetas los cuerpos de miles de mujeres, niños y hombres que dieron su vida por la construcción de un nuevo gobierno que daba solución al hambre y la miseria que había producido el capital, los Imperios Franceses y la guerra contra Prusia.

El ejemplo de la Comuna de París significó la construcción de un nuevo Estado, no ya para la explotación de una minoría de la clase dominante contra la mayoría de la población, sino un Estado al servicio de la clase obrera para romper la resistencia y el yugo de la clase capitalista.

La resistencia y la puesta en marcha de un nuevo Estado por parte de la clase obrera en París, es una obra que sin duda seguirá provocando emoción en todos los corazones de la clase obrera mundial y sus Partidos Comunistas y Obreros. Finalmente terminaré citando lo escrito por Karl Marx en un manifiesto dirigido a la Asociación Internacional de los Trabajadores, refiriéndose a lo sucedido en la Comuna de París: “El París de los obreros, con su Comuna, será eternamente ensalzado como heraldo glorioso de una nueva sociedad. Sus mártires tienen un santuario en el gran corazón de la clase obrera. Y a sus exterminadores la historia los ha clavado ya en una picota eterna, de la que no lograrán redimirlos todas las preces de su clerigalla.”[2] Londres, 30 mayo de 1871.



[1] Marx; Engels; Lenin, La Comuna de París (selección de trabajos), Editorial Akal, Madrid, 1985, P. 32.

[2] Ídem. P. 71.