18 | 01 | 2018

 

 

 

 

 

 

 

 

Por Rodrigo Aguayo

 

En los últimos meses hemos presenciado un aumento en la intensidad de la respuesta popular (principalmente en Guerrero) que no se veía desde hace varias décadas; por su parte el Estado también aumenta su respuesta represiva, lo que ha provocado un incremento en la intensidad de la lucha de clases en México.


Por lo tanto es necesario, entender cuál es la concepción de la violencia y la lucha armada desde un punto de vista clasista.

 

 

Los comunistas tenemos la obligación de enseñar y educar a las masas en periodos de estallidos populares, de señalar las formas y medios de lucha y la forma concreta que en que éstos se producen, de enseñar la táctica que deben de aplicar en cada situación concreta. Aún cuando esta táctica revista formas violentas.

 

 

Es conocida la frase de Engels de: “la violencia es la partera de la historia”. Sin embargo ¿bajo qué elementos es que se aplica la violencia revolucionaria?


La violencia revolucionaria en las actuales circunstancias, es una parte inherente en la lucha contra los monopolios y a favor de la construcción del poder popular. La lucha armada es sólo un aspecto particular de la lucha política revolucionaria, que cambia conforme avanza la insurrección popular.

 

Son las condiciones objetivas las que determinan el tipo de lucha para un momento concreto, desde una huelga hasta la insurrección armada. Esta verdad es algo que las masas comprenden de manera espontánea, lo podemos observar concretamente en Guerrero, donde sin que el Partido orientara (a veces incluso sin que estuviera consciente) de la importancia de escalar en las formas de lucha, el pueblo avanza en la conformación del poder popular.

 

Es por esto que tenemos la obligación de hablar sin rodeos, de la necesidad de la violencia revolucionaria, porque ocultar a las masas la necesidad de una guerra sangrienta y encarnizada es engañarlas y engañarse a uno mismo

 

Marx lo dice con mayor claridad:

"Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente".

 

Conforme la revolución avanza engendra la contrarrevolución, es decir obliga al Estado a responder con defensas cada vez más extremas. Esto explica los ataques a los maestros de la Ceteg, por ejemplo.

 

Es en estos periodos donde se vuelve fundamental no sólo luchar con el gobierno y los monopolios, sino también denunciar el papel contrarrevolucionario que cumplen los partidos socialdemócratas y oportunistas, así como el papel negativo de los grupos anarquistas que no hacen sino desviar del objetivo político a la clase obrera y los sectores populares .

 

Ante el cinismo de la socialdemocracia, que se indigna de la violencia ejercida por el pueblo organizado-mientras por otro lado es cómplice y autor de los asesinatos y represión en todas partes del país- los comunistas debemos ser claros en demostrar que la violencia de los oprimidos no sólo es necesaria, sino justa e inevitable, que la lucha legal, electoral y parlamentaria no es camino que puede responder a los intereses de las amplias masas de la población.


 

Partido Comunista de Mexico

El Comunista